lunes, 11 de julio de 2011

Relato.

Aqui este pequeño relato que hace mucho le prometi a don Cesar, perdon por eso,lo saque de un cuento que nos encargaron escribir en la prepa,lo cambie un poco y despues  lo publique, ojala les guste, lo comparto con ustedes que tambien comparten sus obras. Sean sinceros e inmisericordes en sus cometarios.
Cambio.

En la humedad.

En ese momento imaginaba que todo era normal, que las casas estaban habitadas, que solo se escondían de mí y que detrás de las oscuras ventanas entabladas se ocultaban miradas curiosas observándome.
Todo estaba en silencio, largo y retumbante silencio. Vibrante y constante como el zumbido de  un insecto, pero mudo.
Era una mañana nublada y fría, bastante fría. El cielo de un gris hermoso. Esos días me facilitan el pensamiento, me ponen a imaginar, a evocar. Será tal vez que el aire fresco ayuda al cerebro y lo estimula, o quizá, únicamente es que en los días de blanco y negro la nostalgia  y la soledad se adentran en mi alma, revolviéndola, agitándola, trayendo recuerdos, sueños y deseos.
Siempre me han gustado estos días, días de tenue lluvia. Lluvia las 24 horas humedeciendo las cosas, banquetas, ventanas, el asfalto, la tierra, la ropa, el cabello, en fin, todo. No llega a transformarse en  una tempestad, simplemente el agua se deja caer suavemente sobre las cosas. Es un rocío, es humedad.  El cielo sabe que no requiere hacer una tormenta, sabe que controla, que subyuga y no es necesita mostrar su fuerza. Todo lo que puede hacer y solo es agua.
Del otro lado estaba la prepa, seguí caminando hasta llagar a la orilla de la banqueta y allí me detuve para mirar a ambos lados antes de cruzar la calle. Eso fue tonto porque sabía que no pasaría ningún automóvil, de seo podía estar seguro. Vi todo lo que había cambiado, lo que ya no es. Veía casas deterioradas, como gimiendo por ser habitadas ya algunas medio derrumbadas, enmohecidas llenas de abandono solamente, apenas con fuerzas para mantenerse de pie con la esperanza de ser habitadas. Algún día cederán y seguirán solas; eso es lo que les espera.
Cruce hasta el otro lado. Con el espacio que quedo cuando el algetreo de la gente que iba y venia se termino (espacio en el viento sin macula). Mis pasos se hacían mas pesados, los amplificaba el silencio, los sentía vibrar por toda la calle, manchando la atmosfera tan pulcra, rasgándola con cada pisada, doblando la hierba, el pasto descuidado que se apodera de cualquier grieta en el piso para rellenarla.
Luego, creo, de mucho tiempo (en medio de la tensión y el nerviosismo el tiempo parece cuajar y su andar se vuelve mas perezoso). Llegue hasta el patio que recibía a los estudiantes antes de llegar a la puerta de la escuela, antes.
La puerta estaba abierta, solo obstruían mi paso los rehiletes oxidados. Pase por uno de ellos, lo empuje y su chillido atravesó el patio cívico como un relámpago.  Seguí empujando y el agudo sonido seguía produciéndose; me dolían los tímpanos. El olor al entrar era suave, dulzón, amaderado, como el de libro viejo, no me desagrada aunque termina por producirme nauseas. Después vino el aire frio de característico de la mañana que apago aquel olor, ese aire curiosamente lleno de vida que destapa las fosas nasales y refresca el pecho, siento que no quiero exhalar porque temo que al salir ese vaho se va a congelar, que va a cristalizarse y después a caer al suelo para hacerse pedacitos; temo que no volvería a respirarlo.
Aunque la escuela parecía igual, los mismos edificios, los mismos jardines y adornos… algo había cambiado, mejor dicho todo había cambiado y no se podía ocultar, pues, donde antes había puntos luminosos, risas, compañeros y vida, ahora había hierba mala sin podar, mugre, algún bicho y desolación, todo tan raro.
Mientras caminaba a través de la escuela miraba hacia dentro de las aulas. Creí ver un maestro con una regla señalando el pintarron y frente a él unos 30 o 35 alumnos con la cabeza entre los brazos apoyados en las paletas de los pupitres, escuchando aburridos.  Me parecía percibir ecos, de risas, de voces, de balones rebotando en las canchas, de pasos extraños ajenos a los míos.       Tal vez eran hologramas, producto de mi imaginación, formas borrosas, tenues, que se desvanecían en las orillas de mis sentidos. Quizá fantasmas, quizá recuerdos acibarados que venían a confundirme.
Aturdido y con algo de miedo llegue a los últimos salones, los que se encuentran solo después de haber atravesado toda la prepa, los que estaban mas arrumbados. Esos salones eran mas lúgubres. Estaban mas carcomidos. Ahora la naturaleza volvía a tomar todo. Verdor trepando los muros, los postes; apoderándose de todo.
No sé porque tenía que ir allí, no había ningún motivo, simplemente tenia la necesidad de ir a ese lugar, para recordar algo o ver a alguien, no lo sé. Algún impulso  me hizo subir, algo me decía que estaba en la planta alta de esa ala. Subí los escalones apresurado, angustiado por la incertidumbre. Eran pocos peldaños, pero me agobio subirlos. Ya en el pasillo, arriba en el techo llamo mi atención una mancha marrón, a lo mejor la huella de alguien que se dio un tiro. Ya había visto varias.
A mi derecha estaban los 4 salones formados: 6º A, 6º B, 6ºC, 6ºD. Pase los primeros tres; se veían idénticos, con los pupitres arremolinados el fondo, empolvados y en completo desorden, tirados en el piso cubiertos con telarañas. Salones abandonados y vacios.
Despacio anduve hasta llegar al ultimo salón. Empuje la puerta y esta abrió. Sin sentir di dos o tres pasos, después alce la vista y un nudo se cerró en mi garganta; sentí ganas de orinar, de correr, pero el terror ya me había alcanzado. Pronto volví en mí y observe atónito la montaña de cuerpos desnudos apilados en el salón. Estaban blancos, frígidos, inmóviles, muertos. Unos estaban de espaldas, unos doblados, otros con la boca entreabierta, al final se fundían en uno solo. Los sentía como deslizándose, sentía que me dirían algo; no harían nada.
No lo soporte mas y salí corriendo de ese lugar, los abandone en  ese abismo donde se pudrirían. Abrumado y con el corazón a punto de explotar llegue hasta el parque donde me senté en una de sus bancas. Me calme y calcule el tiempo ¿los mire por un minuto o fueron unos segundos?, seguí pensando. De pronto me estremecí como, como si mi cuerpo estuviera efervesciendo, desintegrándose. Con tristeza me di cuenta de que ya todo se había ido a la mierda, que solo quedaba esperar lo inevitable. Me sentía solo.


sábado, 2 de julio de 2011

Ni obligaciones ni derechos.

Con perdón de Juanjo que es fan de U2.

La otra vez en la tele supe que durante el ultimo concierto de U2 Bono comenzó a aplaudir lentamente, uno a uno como marcando el tiempo y dijo que cada que aplaudía en el mundo moría un niño de hambre. Lo cual se me hizo tan tonto. Después de haber hecho despilfarrar a cada asistente me imagino unos milpesos en el costo del boleto... y luego quiere que se preocupen por el hambre del mundo, irónico creo.  Tiene fama de filántropo y altruista, pero no creo que regale cada centavo recaudado a los desposeídos. También se ha hecho rico y vaya que el altruismo deja muchos beneficios. Primero la publicidad y el carisma y luego las ventas. Tal vez sus fans se sintieron un poco menos culpables al comprar el boleto sabiendo que Bono iba a donar una parte del dinero., quizá el 50% de las ganancias que trajeron demás con este pretexto.
El altruismo es un mito algo así como el Teleton, donamos una parte, quedamos bien con la opinión pública, nos quedamos con otra parte y evadimos impuestos.
No  digo que este mal donar dinero y preocuparse por la desgracia ajena; que bien que lo hagan, no tengo inconveniente con ello, si pueden hacerlo y quieren pues adelante. Lo que me molesta es que quieran convencerme de que debo preocuparme por esos asuntos, de que debo tomar consciencia y de que debo hacer algo por esos pobres hambrientos.
La verdad no veo el porqué deba conmoverme, mucho menos sentirme culpable; seriamente que no es mi problema, pero sobretodo no es mi culpa. Yo no pedí estar donde estoy ahora, ni pedí que ellos estuvieran donde están. Afortunadamente o no muero de hambre y si los demás lo hacen lo lamento mucho pero no es de mi incumbencia. Como decía el profesor Cazar “podemos aceptar la vida como es (con sus ventajas y dificultades) o darnos un tiro”.
Uno no elige donde nacer, ni cuando, ni las condiciones, de repente uno se encuentra aquí frente al mudo así nada mas. Uno no puede hacer mucho por cambiar la realidad, es muy difícil y el proceso es muy lento. Ya verán que la historia solo la han podido alterar unos pocos. Yo intento vivir de un modo aceptable y si es posible felizmente. Por eso la preocupación por los otros me desfavorece; apenas puedo con mi suerte no podría hacer nada por los demás o al menos no mucho.
Creo que uno debe buscar mejorar, ir hacia delante. Las personas pueden hacer algo con su vida y no solo tomar su destino como venga, algo se puede hacer  supongo.  En los lugares donde la miseria y el hambre son el común denominador, podrían quizá, dejar de tener tantos  hijos, como es posible que tengan herederos sino  tienen nada que dejarles. No solo es culpa de la comunidad neoliberal globalizada y los tiranos siniestros que los explotan, ellos también tienen algo que ver con su situación. Es duro pero es lo que creo.
Como decía uno debe buscar el progreso, pasar adelante, mejorar su situación. Dejarnos de tonterías hipócritas disque acongojándonos por los demás, no hay que hacer caso del que te dice “DA” porque al final se quedan a medio ideal y no dejaría de comer por darle a otros. El altruismo puede ser un mito, pero el egoísmo es real junto con el instinto de supervivencia.
Sin embargo, no creo tampoco que haya que ser tan fríos. Siempre he tenido fe en la norma de oro “No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan”. No es nadamas subir como sea y a como dé lugar, por eso no apruebo el robar, el explotar, el abusar de cualquier modo de otros. Las personas no tienen derecho de quitarle nada a nadie. Uno debe abrirse paso mediante su inteligencia, su fortaleza y su voluntad, pero sobre todo por su trabajo.  Y mediante el trabajo de cada quien se le asegure obtener resultados y satisfacciones según la medida de su esfuerzo y se gane asi el lugar que legítimamente le corresponde.

sábado, 4 de junio de 2011

¿Que onda?

Nee... nomas no encuentro ningun blog interesante.
Y la lista de seguidores no se ve y los de Blogger se hacen guajes.

domingo, 15 de mayo de 2011

Convencer, tarea dificil.

Aprovechando esta cita de  Stuart Chase que vi el otro dia en Mentes ciminales y que queda muy bien a este tema parafraseo:

" Quien cree no necesita pruebas; Para quien no cree no hay prueba posible. "

He pensado que  el dialogo y al argumentacion quiza esten de mas muchas veces, sobre todo si se trata de convencer a alguien y mas si quieres que cambie de opinion acerca de algo.
La concordancia parece mas bien un asunto de casualidad, digo que quiza para convencer de alguna idea, en la otra persona ya debe haber algo de simpatia por lo que le expones, muy en su interior dudaba de su postura o simplemente tambien tenia afinidad por el nuevo concepto. Quiza tambien es porque el tema alo mejor le era un tanto indiferente y no le daba importancia.
Cuando nos topamos con alguien de firmes convicciones veremos que es imposible hacerle cambiar de opinion y aunque su postura por muchas razones no sea la mas adecuada ni la mas venefica no la cambia.
Asi es, todos en un punto somos necios, eso creo yo.
Las ideas y costumbres son aveces inamovibles, por eso los consensos son casualidades temporales que se pierden facilmete, sino ¿porque no habria paz? Se hacen tratados pero las partes no quedan conformes y en cuanto una tiene la oportudidad de hacer como quiere y mejor le conviene lo hace. Y solo en apariencia se mostraba de acuerdo, convencido por la infalible logica de los argumentos, nada mas falso.
Yo diria que es imposible hacernos entender del todo con los demas y que siempre que se exprese algo habra detractores de esto; Mas aun ideas antagonistas sobre un mismo tema son el pan de cada dia. Por tanto la concordancia, el convencimiento y el entendimiento entre las personas no es un proceso racional donde se toma lo mas adecuado, sino una serie de casualidades entre individuos.
Las personas siempre discreparemos, pero claro no hay nada que yo pueda argumentar para convencerles de esto. Si no me creen tanto mejor.

lunes, 9 de mayo de 2011

Cosas raras suceden.

Tenemos que 1/2 es igual a .5  y .5 elevado al cuadrado es 2.5. Pero si elevas 1/2 al cuadrado te da 1/4, que es igual  a .25 .    ¿Es eso legitimo?


 Debo decir que no me interesan las matematicas en lo absoluto.